Cómo construir una estrategia fiscal

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estrategia fiscal

Crear una estrategia fiscal parece complicado pero no lo es, lo más importante es entender que en realidad es un proyecto preventivo y no reactivo, con el cual podremos optimizar los recursos de nuestras empresas al máximo mediante una serie de políticas y metodologías que nos ayudarán a cumplir este cometido.

¿Qué es una estrategia fiscal?

Definición literal: Toda aquella aplicación de estrategias que permitan reducir, eliminar o diferir la carga tributaria del contribuyente, apegándose siempre a lo permitido por las leyes, contando con el soporte documental que demuestre su licitud y procurando el menor riesgo.

En términos simples es una actividad a la que todos tenemos derecho, buscando disminuir los pagos realizados por impuestos de forma legal hacia el fisco. Puede aplicarse tanto en personas físicas como personas morales, además de que esta se puede valer de muchas herramientas, por ejemplo, la deducción de impuestos.

Toda estrategia fiscal debe estar hecha a la medida y diseñada especialmente para cada empresa, de esta forma podemos garantizar un máximo aprovechamiento tomando en cuenta que no hay 2 compañías iguales y una buena estrategia para un negocio puede no funcionar en otro.

Dicho esto, una estrategia fiscal conlleva una metodología que no siempre se aplica de la misma manera y con el mismo orden, sin embargo son lineamientos sobre los cuales podemos movernos para tener una cierta sensación de control sobre este . Según datos de Forbes, a una empresa mediana le toma en promedio 269 horas anuales esta actividad.

Análisis y asesoramiento

Una estrategia fiscal eficiente tiene que tomar varios puntos en cuenta: hay un área fiscal y jurídica para la cual es buena opción buscar asesoría de algún abogado especializado en la materia; además de temas financieros y administrativos para los cuales es ideal involucrar a recursos humanos y un contador capacitado y de confianza.

Es importante tener el punto de vista de uno o varios asesores según el ramo, para así poder determinar el mejor accionar posible. Estos asesores deben hacer un análisis exhaustivo de la situación actual de la empresa y con base en esto, determinar las mejores acciones a seguir.

Planeación y delimitación

Una vez las cartas sobre la mesa, en conjunto a todos los especialistas y, aún más importante, todos los inversores deben generar el plan que llamamos Estrategia Fiscal. Es importante que los dueños estén de acuerdo, ya que al final del día es el capital de los mismos sobre el que se está decidiendo.

El plan debe ser realizado en conjunto sin dejar fuera a ninguna de las partes, también debe escribirse y aprobarse en una versión final, de preferencia contando con las firmas de todos ellos.

Implementación y reimplementación

Ya que tenemos el plan bien definido hay que implementarlo dentro de la compañía. Estas políticas y lineamientos deben ser claras y de acciones simples, además hay que tomar en cuenta que las políticas tendrán que cambiar conforme las necesidades fiscales de la empresa avancen.

Con un plan fiscal que funciona, se tiene que adaptar y evolucionar en conjunto al equipo de trabajo de forma constante, entendiendo que la regulación cambia de forma constante, además de la facturación y las oportunidades de la empresa, razón por la que cada cierto tiempo se recomienda no solo adaptar, sino replantear y volver a empezar.

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