Franquicia o marca propia: ¿cuál es la mejor opción?

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Crear una marca propia o abrir un establecimiento franquiciado es una inquietud muy común entre aquellos que desean explorar su capacidad de gestión y liderazgo. Quien elige la franquicia generalmente opta por la seguridad y la garantía de asistencia que le ofrece la marca mientras que quien comienza un emprendimiento desde cero a menudo está llevando a cabo el sueño del negocio propio.

También existen riesgos en la franquicia

Para quienes tienen una nueva idea para un producto o servicio, en un nicho de mercado inexplorado, lo más recomendable es invertir en un buen plan de negocios, estudiando exhaustivamente el mercado y todas las posibilidades. Cuanto más profundamente analice la viabilidad, menores serán los riesgos, aunque siempre existirán.

La idea de que abrir una franquicia no implica riesgo alguno es un mito. Cualquier nuevo establecimiento comercial  puede no funcionar debido a problemas de gestión, un plan de negocios mal hecho e incluso a factores externos imprevisibles. Si aún no sabe si escoger entre la franquicia y la empresa propia, descubra aquí las principales diferencias entre los dos modelos.

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Lo más recomendable es invertir en un buen plan de negocios. Foto: Shutterstock

Revise los pros y los contras de la franquicia

Know-how

Cuando una empresa comienza desde cero, muchos de los procesos se efectuarán con el llamado “prueba y error“, incluso si  se cuenta con experiencia en la materia. “Captar clientes no es tarea sencilla: se equivocará muchas veces por inexperiencia. Es difícil encontrar proveedores serios pero lo es aún más armar un equipo de talentos y recursos humanos”, dice el contador Vicente Sevilla, autor del libro Así nace una empresa.

En el caso de la franquicia, siempre habrá habido alguien que cometió el error antes y por tanto ya existe un modelo de negocios consolidado. Las empresas acostumbran tener un manual de operaciones para los franquiciados que, si se sigue fielmente, disminuye en un gran porcentaje las posibilidades de error.

Libertad

La ventaja de asumir más riesgos al abrir una empresa independiente es la libertad. Quien gusta de hacer las cosas a su manera y no acepta límites o normas puede no llevarse bien con las franquicias.

En la empresa propia el fundador decide cuál es la  oferta de productos, precios, puntos de venta, promociones, proveedores, recursos humanos, y todas las demás particularidades del negocio. Además, si quiere vender la marca, puede hacerlo cuando le parezca oportuno.

Publicidad

La franquicia ya tiene su marca establecida en el mercado. Por tanto, el retorno financiero que el emprendedor logra en este caso tiende a ser más rápido que en un nuevo negocio, en el que es necesario invertir lo suficiente en publicidad para consolidar la marca y aguardar un tiempo considerable para lograr una clientela fiel – con la que ya cuenta la marca de la franquicia.

Por otro lado, en el caso de la empresa propia si se logra el desafío de consolidar la marca, ser el dueño es una gran ventaja porque la empresa pasa a tener un valor de mercado por sí misma.

Gastos

La inversión inicial y el capital de trabajo necesarios para iniciar un negocio, ya sea propio o franquiciado, dependen en gran medida  del segmento, la actividad, la ubicación y muchas otras variables. En general, abrir una franquicia es más costoso, ya que el empresario necesita pagar la tasa de licencia, sin mencionar las regalías mensuales y otros compromisos previstos en el contrato.

Por otro lado, como la franquicia realiza transacciones a gran escala con los proveedores, generalmente se puede adquirir el material necesario a más bajo costo. Además, como mencionamos más arriba, el retorno es  más rápido.

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