¿Qué es y cómo aplicar el Lean Thinking?

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Debes haber oído hablar de Lean Thinking. El término, ”pensamiento ligero o pensamiento Lean” en una traducción libre del inglés, se refiere a una filosofía y estrategia de negocios que apunta al uso eficiente de recursos, ofreciendo valor a un costo menor y atendiendo a la satisfacción de los clientes.

Este método de gestión identifica y promueve mejoras en los flujos de valor con la participación de personas calificadas, motivadas y con iniciativa. Te presentamos aquí la historia del Lean Thinking sugiriéndote modos de implementarlo en tu empresa.

Historia del Lean Thinking

El término “Lean” se comenzó a usar en administración a fines de los años 1980 a partir de un proyecto de investigación del MIT (Massachusetts Institute of Technology) sobre la industria automotriz. El estudio mostró que Toyota había desarrollado un nuevo paradigma de gestión.

En la época del estudio, Toyota no aparecía siquiera entre las 10 ensambladoras globales, pero en 2009 pasó a ser la más grande compañía de automóviles del planeta en volumen de ventas. Mucho de ese éxito se atribuye al Lean Thinking, que no es un concepto exclusivo de la japonesa, sino que puede ser aplicado por cualquier empresa.

Lean Thinking
El Lean Thinking sirve para reducir el tiempo de concepción, producción y venta. Foto: iStock, Getty Images

Cinco pasos para implementar la gestión Lean Thinking

A partir del éxito de Toyota, muchas empresas pasaron a adoptar su método de gestión. Y lo mejor es que también produce buenos resultados en otros sectores y mayor rentabilidad. Para ello, observa los siguientes cinco pasos de su implementación:

  1. Identifica qué es valor para el cliente

No es la empresa, sino el cliente quien define lo que es valor. Las empresas tan sólo deben identificar cuál es la necesidad del cliente, satisfacer esa necesidad y cobrar un precio específico por ello.

  1. Mapea el flujo de producción y elimina los desperdicios

El próximo paso es identificar el flujo de valor. Para ello, desglosa la cadena productiva y separa los procesos en tres tipos. El primero para los procesos que generan valor. El segundo, para procesos que no generan valor, pero que son necesarios y que por eso deben continuar. Por último, los que no generan valor. Estos últimos son los que debes eliminar.

  1. Implementa el flujo continuo

El próximo paso exige un cambio en la mentalidad de las personas, que deben reflexionar en la producción por departamentos para darle fluidez a los procesos que restaron. Esto te permitirá obtener una reducción de tiempos en la concepción de productos, de procesamiento de pedidos y de stocks.

  1. Que el cliente mueva la producción

En este paso, las empresas dejan de “empujar” los productos para el lado del consumidor con el propósito de deshacerse de sus stocks a través de descuentos y promociones. Es el consumidor quien pasa a definir el flujo de valor.

  1. Busca la excelencia

La excelencia es el quinto y último paso del Lean Thinking. La búsqueda por el perfeccionamiento contínuo debe orientar todos los esfuerzos de la empresa en procesos transparentes, en que todos los miembros de la cadena tengan un conocimiento profundo del proceso como un todo.

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