Cómo calcular el retorno de la inversión de tu empresa

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Quien trata con la administración y los negocios está habituado a la nomenclatura: retorno de la inversión, ROI (en inglés return on investment), tasa de retorno y tasa de lucro. En un análisis simplificado, todos esos términos tratan de la misma relación entre lucro e inversión, que orienta buena parte de las decisiones en el mundo de los emprendimientos.

Finalmente, ¿cómo calcular ese valor y por qué interfiere en la continuidad de tu nueva empresa? Desmenuzamos esas respuestas en un abordaje simple y directo. Conoce.

Todo tipo de empresa debe analizar el desempeño financiero. Foto: iStock, Getty Images
Todo tipo de empresa debe analizar el desempeño financiero. Foto: iStock, Getty Images

El análisis es importante para la continuidad de la empresa

Para Jack Phillips, autor del libro ROI – Cómo medir el Retorno sobre la Inversión, cuando tratamos del futuro, es necesario rodearse de procesos que avalen el desempeño. “Las organizaciones necesitan un proceso estructurado y sistematizado que permita y viabilice la evaluación del proceso de gerenciamiento de proyectos y los respectivos resultados del negocio, y que funcione no sólo como una herramienta de medición, sino principalmente como una herramienta de mejora continua”, explica Phillips

Asimismo, el análisis del retorno de la inversión, cuando se realiza sobre las perspectivas promedio y a largo plazo, permite que los socios y emprendedores cambien la estrategia de la empresa y adecuen el modelo de negocio.

Con el resultado en mano, es posible medir, por ejemplo, si vale la pena aumentar la inversión y si el modelo actual genera un retorno consistente. Bien utilizada, la herramienta muestra bastante sobre la situación de la empresa en general – por más simple que sea ese cálculo.

Cómo calcular el retorno de la inversión

Sin hacer uso de matemática financiera ni de fórmulas impresionantes, el retorno de la inversión puede calcularse dividiendo el lucro de la empresa – relacionado a un determinado período de tiempo – por el valor de la inversión inicial para la construcción del negocio. El resultado será el porcentaje de retorno.

De esta manera, si tu empresa genera un lucro mensual de R$ 2000 y has invirtido R$ 80000, la tasa será de 2,5% al mes. Lo ideal es que, para ser verdaderamente rentable, esa tasa supere en dos o tres veces el rendimiento obtenido en otras inversiones, como los fondos de renta fija o los ahorros, ya que no hay liquidez y el riesgo es mucho mayor.

Como vimos, calcular el retorno de la inversión después de obtener el lucro es bastante simple. La dificultad radica en proyectar ese valor y descubrir en el presente si la inversión valdrá la pena en el mediano o largo plazo.

Para hacer esa cuenta, es necesario contar con información sobre tres parámetros: las inversiones corrientes, la tasa prevista para el crecimiento del lucro y la tasa de retorno utilizada para el cálculo.

Por lo tanto, es preciso tener en mente cuánto crecerá la empresa en los próximos años, qué valor será invertido y cuáles son los cambios que se esperan en el mercado de actuación de la organización. Es sencillo, ¿verdad?

El retorno de la inversión puede atraer a los inversores

Tener esas respuestas es el sueño de todo empresario: con la información en mano, es posible adaptar la planificación y alcanzar un crecimiento factible. Puede valer la pena, por lo tanto, invertir en una empresa de consultoría para calcular con criterios financieros específicos el retorno de la inversión previsto para el futuro, de forma profesional y regularizada.

También porque esos datos atraen inversores y motivan a los socios. “Hoy en día, los clientes – principalmente aquellos que financian el proyecto- demandan datos críticos de evaluación. La medición del ROI puede ser una herramienta valiosa para comunicar el impacto positivo de un proyecto en la organización” resume Phillips.

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