Cuál es tu estilo emprendedor

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No es novedad para nadie que la carrera de emprendedor exige un perfil diferenciado. Esa característica, asociada con los diversos ramos de actuación, termina haciendo compleja la misión de definir a un profesional del área. Aunque existan características en común –determinación, optimismo y ambición, por mencionar sólo algunas- no faltan maneras de clasificar a los emprendedores, ya sea por el modelo de negocios que adoptan o por la visión empresarial. ¿Podrías reconocer tu propio estilo emprendedor?

Para facilitar tu vida y dilucidar esa cuestión, conversamos con Marcelo Nakagawa, profesor de emprendedorismo de Insper. Al conocer tu propio perfil,  serás capaz de adecuar el modo de actuación, podrás inspirarte en referencias del medio empresarial y encontrar un modelo en quien ya alcanzó el éxito.

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La llamada inteligencia principal es lo que más interesa al clasificar un estilo emprendedor. Foto: iStock, Getty Images

 

Conoce tu estilo emprendedor

Para el profesor Nakagawa, la llamada inteligencia principal es lo que más interesa al clasificar un estilo emprendedor. “Acostumbro clasificar a los emprendedores por su inteligencia principal. Todos los emprendedores son inteligentes y pueden ser más eficaces en sus competencias y demandas si utilizan su inteligencia principal. Esto deriva de la Teoría de las Inteligencias Múltiples. Es un tipo de inteligencia que determina el estilo de liderazgo del emprendedor”, señala.

De acuerdo con Nakagawa, existen ocho tipos de inteligencias capaces de definir el tipo de liderazgo y el estilo emprendedor de un empresario:

Inteligencia lógico-matemática

Define al empresario que lidera por la rapidez de su pensamiento. Posee facilidad para calcular, cuantificar, pensar de forma lógica y realizar deducciones. Los emprendedores con formación en exactas son mayoría: Jeff Bezos (Amazon), Bill Gates (Microsoft), Sergey Brin y Larry Page (Google) forman parte de este grupo.

Inteligencia Lingüística

Es propia del empresario que tiene facilidad para escribir o hablar para alcanzar sus objetivos. Ejemplos en los que puede reflejarse: Howard Schultz (Starbucks) y Alberto Saraiva (Habib’s).

Inteligencia Espacial

Empresarios con esta inteligencia van muy bien con la observación y la interacción, y demuestran gran capacidad de aprendizaje. Steve Jobs (Apple) y Walt Disney (Disney) son ejemplos inspiradores.

Inteligencia Corporal Cinestésica

Son emprendedores que valoran el contacto y gustan de estar con el público, colaboradores y socios. Este estilo emprendedor es personificado por Phil Knight (Nike), Sam Walton (Walmart) y David Packard (HP).

Inteligencia Interpersonal

Quien posee esta inteligencia valora la relación con las personas, y consigue sacar lo mejor de cada uno. Marvin Bower (Mckinsey) y Salim Mattar (Localiza) ejemplifican este tipo de emprendedor.

Inteligencia Musical

De acuerdo con Nakagawa, estos emprendedores poseen una increíble habilidad para reconocer, comprender, crear, reproducir y percibir sonidos, ritmos y tonos musicales. En general apuestan en el área, como Andrew Lloyd Webber y Roberto Medina (Rock in Rio).

Inteligencia Naturalista

Poseen gran capacidad de comprensión de todo, absorbiendo el contexto de la situación por completo, con una visión sistémica. Anita Roddick (The Bodyshop) y Luis Seabra (Natura) podrían encuadrarse en este abordaje.

Inteligencia Intrapersonal

Apuestan a un liderazgo cerebral y basado en el autoconocimiento, un fuerte aliado en la búsqueda de resultados. Guy Laliberte (Cirque do Soleil) y Thomas Edison (GE) pueden ser clasificados en esta categoría.

Potencializar un estilo emprendedor es un desafío

Ahora que te identificas con alguno de los perfiles descritos aquí, es hora de conocer la historia de los emprendedores citados y de buscar la inspiración necesaria para cambiar tu negocio o sacar las ideas del papel.

No es de extrañar que se escriban tantas biografías de empresarios y que se analicen tantos casos de éxito: comprender cómo otros alcanzan el éxito puede ser una forma de acortar el propio camino en busca de mejores resultados. Aprender de los errores ajenos es siempre una buena idea.

Una vez logrado esto, el gran desafío es incorporar el estilo emprendedor y potencializarlo en tu negocio. Por ese motivo, muchos buscan invertir en el ramo en que tienen experiencia o por el cual se sienten más atraídos. Es un hecho que trabajar con aquello que gusta tiende a ser más placentero, pero no puede ser la única opción.

El mundo del emprendedorismo suele acoger a quien se dedica a él con persistencia e inteligencia, mostrándose capaz de demostrar un diferencial en relación con el mercado. Antes de la pasión, es necesaria la competencia. ¡Buena suerte!

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