Entrenamiento: 5 consejos para capacitar a los empleados

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Invertir en entrenamiento del equipo es siempre una buena manera de mantenerlo motivado y preparado. La capacitación influye en el bienestar, en la productividad y en la eficiencia del empleado, tres factores muy valorados por cualquier empleador.

Por qué invertir en capacitación

Ícono del mundo empresarial, el CEO de GE por más de 20 años, Jack Welch escribió innumerables libros después de dejar su cargo. En su obra y sus conferencias, la palabra más presente, después de “liderazgo”, es “talento”.

Para Welch, liderar es gestionar el talento. En una conferencia en el Foro Mundial de Negocios de Nueva York, en 2012, expresó: “si construyes el mejor equipo de trabajo, vencerás”.

“El entrenamiento hará que cada empleado se sienta valorado y estimulado, lo que se reflejará en su satisfacción de ser parte de la corporación”, argumenta Carlos Strougo, director de la Asociación Brasileña de Recursos Humanos (ABRH) de Río de Janeiro.

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Es fundamental saber exactamente cuál es el objetivo de la capacitación, si debe ser creada para un fin puntual o colectivo. Foto: iStock, Getty Images

 

Tipos de entrenamiento de un equipo

Un proceso de entrenamiento de empleados puede suceder de diversas maneras. Hay cuatro clases principales:

capacitación interna, algunos de los profesionales de la empresa son designados para preparar el contenido y suministrar las clases

– cursos gratuitos, que ofrecen a los trabajadores el transporte hasta el lugar

– opciones baratas de cursos pagos, como en escuelas técnicas que poseen subsidios del gobierno

empresas especializadas en entrenamiento para recursos humanos, que van hasta las empresas a capacitar a los empleados.

Definir cuál de esas opciones es la más adecuada depende de tu objetivo, como veremos a continuación. ¿A qué puntos es fundamental dedicar más reflexión a la hora de concebir un programa de entrenamiento?

5 consejos para organizar el entrenamiento de los empleados

1. Objetivo

Ante todo, planifica bien. Es fundamental saber exactamente cuál es el objetivo de la capacitación, si debe ser creada para un fin puntual – deficiencia de uno o más empleados en un determinado aspecto del trabajo – o para un fin colectivo – presentar a todos los recursos humanos una nueva herramienta o un nuevo concepto de empresa.

2. Experiencia empírica

Una experiencia empírica es aquella que la persona vive de hecho. La persona (o las personas) responsable del entrenamiento debe tener la vivencia de lo que está enseñando. A pocos profesionales les gusta ser capacitados por una persona que nunca experimentó en la práctica lo que está predicando y que sabe solamente en la teoría.

3. Contenido

Escape de los lugares comunes de las capacitaciones y conferencias de motivación. Cada equipo presenta sus particularidades, por tanto, es necesario armar un contenido adaptado a esas peculiaridades. También es fundamental que el contenido sea claro, objetivo y, principalmente, interesante – caso contrario los empleados se dispersarán. Priorice actividades prácticas y evite entrenamientos muy largos.

4. Corregir y estimular

Una capacitación no es útil sólo para preparar a los empleados de una empresa para cambios a futuro, sino también para corregir lo que se está haciendo mal en el momento. Un buen gerente conoce bien a su equipo y aprovecha el entrenamiento para corregir los puntos débiles y enaltecer los fuertes.

5. Resultado

El proyecto del gerente no termina cuando el entrenamiento llega a su fin. Después es muy importante medir y evaluar los resultados obtenidos. Vale también consultar con profesionales capacitados y ver lo que fue bien y lo que se puede mejorar en los próximos entrenamientos.

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