Cómo evitar distracciones si tu oficina está en la sala de tu casa

Dejar un comentario

No es gratuito que el trabajo en casa se haya convertido en una tendencia con los avances de la tecnología. Después de todo, el teletrabajo tiene su lado positivo: confort, practicidad y horarios flexibles. Pero, sin la debida preparación, la productividad puede comprometerse, sobre todo si la sala de tu hogar es el lugar que acoge tu oficina particular.

La tendencia del home office

El trabajo remoto tiene ventajas para la empresa y para el colaborador. En 2014, una investigación hecha por la empresa de consultoría Top Employers Institute señaló que el 65% de las empresas británicas tienen programas formales de home office. En el segundo y tercer lugar de la lista, están Holanda, con un 60%, y Alemania, con un 58%.

sala
Para tener una oficina en la sala de tu casa, es necesario preparar un ambiente profesional. Foto: iStock, Getty Images

Esta cultura del home office depende también de la organización del profesional. Con tantas distracciones en el ambiente, mantener la concentración se convierte en una tarea difícil, que demanda disciplina. Por eso, si estás pensando en montar una oficina en la sala de tu casa, conoce a continuación algunos consejos que facilitarán este proceso.

La sala de tu casa como oficina

Planea el espacio ideal en la sala

En un artículo para The Daily Muse, Laura Drucker, editora de Tails Pet Medía Group, aconseja que lo ideal al planear tu espacio es disponer los objetos que le recuerden al cerebro que la sala es un lugar de trabajo. De acuerdo con Laura, el computador, por ejemplo, debe estar en el centro de la mesa laboral, con la finalidad de evocar que, cuando estás sentado frente al escritorio, tu propósito es trabajar.

Auriculares

Un accesorio muy útil para el trabajo en casa son los auriculares. Con estos, puedes oír la música que más te gusta con un volumen bajo y mantener la concentración total en el trabajo. De esta forma, aquella reforma de tu vecino no será un problema.

Piensa en las sensaciones del ambiente

La disposición de los muebles y los colores de cada uno de los objetos del ambiente son responsables de la sensación que tendrás al sentarte a trabajar. Mientras más cómodo te sientas con los elementos que te rodean, más productivo será tu día. Una profusión de colores puede ser interesante a primera vista, pero, a largo plazo tal vez no sea un compañero ideal para largas horas de trabajo. Busca tonos más sobrios para tu espacio.

Encuentra tu silla de trabajo

Es imprescindible que busques una silla cómoda. Si no estás satisfecho con la tuya, busca alternativas. Vale la pena recordar: la silla más bonita no es siempre la más adecuada. Invierte en una que te ofrezca ajuste de altura de los brazos y del asiento, con la finalidad de encontrar la mejor ergonomía. Los brazos de la silla deben nivelarse a la altura del escritorio y del teclado, para evitar lesiones por esfuerzo repetitivo.

Crea un ambiente profesional

Al montar una oficina en la sala, es imprescindible crear un ambiente profesional y organizado. Esto favorece la productividad y la concentración. Guarda archivos y documentos en estantes y cajones, por ejemplo.  El desorden es el principal enemigo de la productividad.

Organiza los muebles y el espacio

De acuerdo con el libro Home Office Ideas (Ideas para el Home Office), de la autora Gladys Runnels, es importante hacer un plan cuidadoso del lugar que se destinará al trabajo. Por lo tanto, el primer paso es delimitar el espacio laboral para organizar los muebles de acuerdo con el ambiente.

Evita lo que cause distracciones

La sala de la casa es un lugar lleno de trampas para mantener la concentración. Además de tener circulación de personas, la mayoría de las veces el ambiente cuenta con entretenimiento, como la televisión.

Durante la jornada de trabajo, utiliza el lugar sólo para desarrollar las tareas. Por eso, advierte a los habitantes de la casa que, en determinado periodo del día, estás en horario de trabajo. Esto contribuye a no desviar tu atención debido a interrupciones innecesarias.

Sobre la televisión, no olvides: mientras estés trabajando, lo ideal es dejarla apagada.

Crea una rutina de trabajo

Adopta los mismos hábitos que tendrías si trabajaras en la oficina de una empresa. Crea una rutina y haz una listas de tareas, con metas de producción diarias.

También es esencial establecer un horario regular. No olvides hacer pausas por algunos minutos, pues esto ayuda a mantener la concentración cuando estés desempeñando las tareas más importantes.

Para finalizar: es claro que puedes quedarte en pijama todo el día, pero, normalmente, vestirse para trabajar hace la diferencia en la productividad.

Y tú ¿tienes sugerencias para trabajar en casa? ¡Compartelas en los comentarios!

Ingresa para comentar