Costo y precio: definiendo la relación perfecta para tu empresa

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Definir la mejor relación entre costo y precio de un producto o servicio acostumbra ser un desafío para los empresarios. Además de considerar todos los gastos del proceso, es necesario estipular el beneficio que garantice la sustentabilidad financiera de la empresa todo eso de acuerdo con el precio pactado  por la competencia.

¿Parece complicado? Entonces adicione los gravámenes tributarios, la inflación, las variaciones económicas y la imprevisibilidad del cambio. En un escenario con tantas variables, entender cómo formalizarla relación ideal entre el costo y precio puede ser el diferencial de tu empresa. Continúa la lectura y conoce los principales criterios para acertar en esta decisión.

costo y precio
Encontrar la mejor relación entre costo y precio es importante, pero no debe consumir toda tu atención. Foto: iStock, Getty Images

El precio es el costo más la tasa de beneficio

Hablando en términos generales, el precio es el valor establecido por el vendedor para transferir la propiedad de un producto o servicio al cliente. Además de los costos y de los gastos, el precio incluye el eventual beneficio o perjuicio del empresario. Se trata, por lo tanto, de la suma entre costos, gastos y beneficio.

Por lo tanto, es la tasa de beneficio de tu negocio que irá a dictar el precio cobrado: cuánto mayor es el precio de venta de una mercancía en relación a los gastos y costos necesarios para la producción, mayor será el beneficio.

Costos y gastos

El costo puede ser caracterizado como la suma de todos los gastos que tu empresa tendrá en el proceso productivo de un bien o servicio, de la fase inicial al estado de consumo. Los principales costos están relacionados con:

– Materias primas e insumos.

– Mano de obra y otros elementos humanos.

Los costos, por su parte, engloban gastos que no están conectados a la producción, pero que contribuyen de forma directa o indirecta al proceso de venta y comercialización del producto o servicio. El alquiler de tu establecimiento y el pago de comisiones a representantes comerciales son ejemplos de costos, pues no se relacionan a la producción.

Vale recordar, que los costos y gastos pueden ser fijos o variables. El costo fijo no está relacionado a la cantidad producida o el volumen vendido (alquiler), mientras que el costo variable depende del cambio  en la cantidad producida y vendida (materia-prima).

La relación entre el costo y el precio varía según la ubicación

Teniendo en cuenta estas variables, es natural que la relación entre costo y precio, así como la tasa de beneficio, se modifique  según la ubicación donde la mercancía es producida y comercializada. Costo de mano de obra, gastos con transporte y diferencias culturales son algunos de los factores que influyen en el precio final.

La mejor forma de percibir la diferencia es analizar el precio de un mismo producto en diferentes países. Por ejemplo,de acuerdo con un estudio realizado por Deutsche Banck junto con el International Monetary Found, el costo de la versión de entrada del iPhone 6 varía de US$ 1.254 en Brasil para US$ 650 en Estados Unidos. Los países donde los consumidores pagan más caro por el smartphone de Apple son:

1º Brasil: US$ 1.254

2º Rusia: US$ 932,4

3º Indonesia: US$ 863,9

4º China: US$ 862,4

5º India: US$ 853,3

Se percibe, por lo tanto, que no hay fórmula fija : el precio va a depender de cuánto gastas para producir, cuánto tus competidores cobran y cuánto los consumidores están dispuestos a pagar.

Apostar en la diferenciación es la alternativa

Definir la mejor relación entre costo y precio es importante, pero no debe ser tu única preocupación. Tras definir la combinación ideal para la sostenibilidad financiera de tu empresa, es importante  invertir tiempo para encontrar un diferencial para el producto.

Es eso que defiende el economista y director del Ashridge Strategic Management Centre, Andrew Campbell, en unartículo publicado en el Harvard Business Review. Para él, alcanzar el éxito en el ramo empresarial consiste en un desafío con puntos principales:

– Para crear valor a la empresa, es preciso obtener un retorno superior al del competidor promedio sobre tus esfuerzos.

– Para un rendimiento más alto que el competidor promedio, tu producto debe tener una ventaja o necesitas competir en un sector con alta demanda y baja competencia.

– La ventaja puede ser obtenida de dos formas: cobrando un precio mayor por los productos o disminuyendo los costos que involucran tu producción.

Por lo tanto, aunque la relación entre costo y precio sea relevante para el éxito empresarial, apostar en la reducción de costos y en la creación de un diferencial para obtener un mayor retorno sobre tus esfuerzos es la mejor opción para quien comienza un emprendimiento.

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