¿Por qué amamos las nubes públicas?

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Para cualquier nivel de empresa es imperativo establecer planes y estrategias para reducir de forma considerable los gastos de operación, aumentar la productividad y sobre todo conseguir un mayor incremento en la competitividad, y más allá de recortar operaciones o capital humano, las organizaciones están encontrando en las Tecnologías de la Información un aliado para ello.

Así, la nube proporciona tres esquemas de servicios, infraestructura, software y plataforma, que permiten a las empresas acceder a herramientas tecnológicas de última generación de una forma rápida y ágil, ajustándose a los presupuestos y necesidades de cada organización.

La nube pública es un conjunto de servicios, aplicaciones, redes de computación e infraestructura a través de Internet y su popularidad entre las empresas se debe a su rápida configuración y puesta en marcha. Hardware, aplicaciones y ancho de banda son proporcionados por el mismo proveedor y su pago es por uso.

Análisis de mercado realizados por IDC señalan que el software como servicio (SaaS, por sus siglas en inglés) es el servicio que más se utiliza en la nube pública con un 66%. Se estima que en 2019 el gasto global en los servicios de nube alcanzará los 141 mil millones de dólares.

La principal ventaja de la nube pública es la economía de escala, los gastos son compartidos entre todos los usuarios. Así mismo ofrece la ventaja de incrementar la capacidad de cómputo según las necesidades particulares, de una forma transparente.

Con el aprovechamiento de las ventajas del cómputo en la nube, la nube pública permite a las organizaciones acceder a las aplicaciones rápidamente, reducir el costo de la infraestructura de respaldo y aliviar el trabajo del personal limitado de TI.

Los clientes de servicios de la nube pública establecen esta arquitectura para simplificar el uso del software; almacenar, compartir y proteger contenido; así como permitir el acceso desde cualquier dispositivo conectado a la web.

Los recursos se ponen a disposición del cliente, según demanda, a través de un catálogo de autoservicio en línea de configuraciones predefinidas. Se rastrea el uso de los recursos y se factura sobre la base de un acuerdo de servicio, como por consumo o suscripción.

Los beneficios de optar por un esquema de servicios de nube pública es el aprovisionamiento de infraestructura y de servicios simple, los gastos de capital se pueden convertir en gastos operacionales y no se requiere de administración de la infraestructura física.

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