Tarjetas corporativas: Entérate cuándo y cómo adoptar

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Es cada vez más común que las empresas opten por ofrecer tarjetas corporativas para los empleados y ejecutivos. Se trata de una importante herramienta, y que puede traer muchos beneficios. Pero atención: su uso también requiere algunos cuidados por parte del empresario y del empleado.

Las ventajas de las tarjetas corporativas

Las tarjetas corporativas tienen muchos usos: pagar gastos de viajes de los empleados, alimentación e incluso comprar artículos para la oficina. Sin embargo, si no hay control por parte de la empresa responsable, esta forma de pago puede traer dolores de cabeza para el empresario.

El uso de las tarjetas corporativas permite generar informes personalizados, que facilitan la contabilidad y el control de los gastos. Por esta razón, la tarjeta corporativa ayuda a empresas que desean verificar el destino del dinero, quien está gastando más y de qué manera está gastando.

En una empresa grande, donde no siempre es posible tener un control detallado, es una herramienta muy útil y que incentiva el mayor conocimiento sobre los gastos, tanto de los empresarios como de los empleados.

tarjetas corporativas
Proporcionar tarjetas corporativas para los empleados de tu empresa trae beneficios, pero también requiere atención. Foto: iStock, Getty Images

Tarjeta corporativa, cuando es el momento de extender el beneficio

Tras optar por colocar la tarjeta corporativa como beneficio a disposición de algunos de los empleados de tu empresa, será necesario un tiempo de adaptación, para probar si el beneficio funcionó o si sólo trajo dolor de cabeza para la administración.

Si, de hecho, hubo una mejora, puedes preguntarte si debes extender este beneficio para otros empleados. Pero, ¿cómo y cuándo tomar esta decisión?

De acuerdo con la columnista y especialista en la iniciativa empresarial  del portal Credit Cards, Elaine Pofeldt, distribuir muchas tarjetas de crédito corporativo en una empresa, especialmente cuando se trata de pequeñas organizaciones, puede transformarse en un gran dolor de cabeza.

Como el propietario de la empresa normalmente es también el signatario de las tarjetas, es recomendado que se tenga cautela al distribuirlas, para evitar problemas. De acuerdo con la especialista, el primer paso es tener la certeza que estás haciendo un buen negocio para la empresa, independiente de la modalidad de tarjeta que se escoja.

Si aumentas el número de tarjetas (lo que también aumentará el valor de los gastos), probablemente obtendrás mejores resultados con tu programa de recompensas. Sin embargo, necesita saber si esto compensa los valores gastos.

Otro consejo dado por Elaine es analizar separadamente cada caso: un representante de ventas que viaja usando sólo la tarjeta personal y tiene que esperar por el reembolso de la empresa, puede tener prejuicio – y la tarjeta corporativa puede ser la mejor elección.

A la vez, no merece la pena dar tarjeta corporativa para un empleado que casi no hace compras para la empresa, pues puede dificultar el control y perjudicar el presupuesto. La mejor solución es buscar un volumen de tarjetas que facilite la vida tanto del empresario como de los colaboradores.

Tarjeta para pequeñas empresas

La startup Bento, acogida en San Francisco, en Estados Unidos, creó una tarjeta especialmente para empresarios de pequeñas empresas. Junto con Mastercard, la tarjeta pre pagada tiene como objetivo ayudar en la administración de los gastos de los empleados. Diferente de la tarjeta corporativa tradicional, funciona de forma semejante a una tarjeta de débito.

La herramienta permite que el empresario establezca un límite de gastos por día, por semana o por mes para los empleados, permitiendo la personalización – límites diferentes conforme el día.

Bento Mastercard también permite que los empresarios puedan controlar en cuáles negocios el empleado puede hacer uso la tarjeta: por ejemplo, para la gasolina del auto de la empresa, se podrá usar la tarjeta, pero no será permitido usarla en establecimientos no autorizados, que no estén vinculados al uso para trabajo.

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