5 formas de prepararse para enfrentar un imprevisto

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En cualquier momento de desarrollo de la empresa, por más planificados que estén los pasos, las acciones, estrategias y demás, un imprevisto puede colocar en jaque toda la estructura si no se reacciona a tiempo o de la manera adecuada.

Aunque es prácticamente imposible prever en qué momento ocurrirá algo que colocará en riesgo tus planes, o inclusive saber qué es lo que va a ocurrir, sí puedes prepararte para actuar llegado el caso de que algo fuera de cálculo efectivamente ocurra.

“Planificación y flexibilidad” resume Cati Cerda, directora de Regus, una firma mexicana de soluciones para lugares de trabajo, que apela a escenarios de catástrofe para demostrar que no sólo los ciclos económicos pueden colocar a una empresa en crisis.

Pero no es necesario llegar a extremos de terremotos, cenizas volcánicas o el virus H1N1 para preparar el famoso “Plan B” y administrar una situación crítica. A continuación, te presentamos cinco orientaciones para minimizar el impacto de un imprevisto en tu empresa.

imprevisto
Contar con recursos financieros y profesionales ayudará a minimizar el impacto de un imprevisto. Foto: iStock, Getty Images

Cómo enfrentar un imprevisto

Mantén una reserva financiera

Un imprevisto no necesariamente es algo negativo. Puede ocurrir, por ejemplo, que un cliente haga un pedido mayor de lo que tienes en reserva y entonces deberás aumentar la producción. Puede ocurrir también que debas invertir en algún aspecto de tu negocio para lograr una venta. En cualquiera de estos casos, contar con dinero disponible te ayudará a resolver las situaciones.

Evita contraer y arrastrar deudas

Relacionado con lo anterior, evitar las deudas innecesarias y mantener lo más al día posible aquellas que son inevitables es una buena forma de estar preparados frente a un imprevisto. Un estado de buena salud financiera te coloca en mejor posición para resolver situaciones inesperadas, inclusive contrayendo algún préstamo o un aval, si fuera necesario, lo que será más fácil si no tienes deudas en tu haber.

Actúa rápido, pero sin desesperación

“Vísteme despacio, que estoy apurado”, cuenta la leyenda que le ordenaba Napoleón a su asistente. Ello ilustra la necesidad de actuar de manera precisa aún en situaciones de alta presión. Responde rápidamente a un imprevisto, buscando que la solución refleje la visión de la empresa y procurando minimizar cualquier daño inevitable. Lo que no puedes hacer es no hacer nada.

Plan de emergencia

No es necesario crear un comité propiamente dicho, pero debes mantener abiertos los canales de comunicación con profesionales que podrán aportar su punto de vista para solucionar la emergencia provocada por un imprevisto. Como los bomberos para incendios, o paramédicos para accidentes, debes tener el contacto de asesores especializados que podrán auxiliarte a formular un plan de acción en ocasiones excepcionales.

Mantén procesos flexibles y adaptables

Un imprevisto podría reducir el número de colaboradores, proveedores o distribuidores con los que cuentas. Para minimizar el impacto de tal situación, prevé modos alternativos de funcionamiento para continuar entregando un mínimo de productos o servicio sin tener que paralizar toda la empresa. Mientras las entregas continúan, ganas tiempo para activar planes paralelos de respuesta hasta que vuelva a normalizarse la situación.

En suma, la orientación general es, como dicho al principio, una cierta planificación y flexibilidad. Con esa práctica, podrás enfrentar un imprevisto sin grandes consecuencias.

Si tienes alguna duda, sugerencia o consejo sobre este tema, comenta a continuación. Aprovecha para compartir este contenido con tus amigos y colaboradores, a través de las redes sociales.

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