Atomicidad en el mercado: qué significa para las empresas y cómo puede ser aprovechada

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Como se ha visto, conceptos como la competencia perfecta son ejercicios teóricos que son imposibles de alcanzar en un mercado real. Por lo que la atomicidad en el mercado es uno de sus componentes más importantes para determinarla. Un claro ejemplo de ello son los software libres.   

Tal es el caso de Ubuntu Linux, que luego de la liberación de su código, dio paso a diferentes versiones del mismo software en el mercado. De esta manera, ningún desarrollador individual pudo influenciar en el número de descargas; además, los consumidores tenían la libertad de elegir entre cualquier versión.  

qué es la atomicidad en el mercado

A qué se refieren con Atomicidad en el mercado

La atomicidad en el mercado es aquel que maneja una gran cantidad de pequeños productores y consumidores. Hay tanta y suficiente cantidad de ambos, que las acciones de compra y venta no tienen un impacto significativo. No hay un líder único. No Hay un grupo que se destaque.

Estamos hablando del máximo sentido del equilibrio. Esto tiene como consecuencia que los precios permanezcan intactos sin ser afectados por los movimientos del mercado.  

Un claro ejemplo de atomicidad en el mercado: pensemos por un momento en las panaderías de barrio. Existiendo tantos en una misma calle, es casi imposible que los precios cambien de manera dramática. Los panes son similares en todas las panaderías y en cada cuadra hay por lo menos dos cafeterías con su propio panadero. De manera que todos manejan precios iguales y a pesar de haber tantos, todos venden.

Alcanzando la competencia perfecta: atomicidad en el mercado

Los economistas clásicos argumentaban que la libre competencia ejercía la fuerza necesaria para ordenar mercado. De esta manera se impulsaba la reducción de precios de una empresa al tiempo que se incrementaba o sostenía su participación en el mercado.

De la teoría a la práctica: ¿Cómo afecta una empresa la atomicidad en el mercado? Esto conduce a que ninguna pueda ejercer un control de manera individual sobre el destino de un mercado.

A un lado quedan los monopolios u oligopolios que afectan los precios de manera dramática. En este tipo de mercados no existe una rivalidad entre las empresas, sino una equilibrada distribución del control. Y es de allí de donde parte la atomicidad en el mercado. En este caso veremos muchos competidores que mantienen la “velocidad crucero” del mercado.

Atacando la atomicidad en el mercado

Es en este punto donde la competencia cobra una nueva dinámica para las empresas. De aquí en adelante se debe lograr un nivel de personalización microsegmentado; con el fin de alcanzar los gustos y las preferencias de diferentes y multidiversos grupos de individuos.  

Un ejemplo de atomicidad en el mercado colombiano se da en la categoría de aseo y limpieza. Marcas como Fab, Ace, Soflan, Suavitel, Súper Músculo y Ariel compiten en un mercado lineal. Llegan a los hogares a través de tiendas de barrios y supermercados.

Esto lleva a que exista libertad de ofrecimiento entre los productores, porque tienen facilidad de producirlo y promocionarlo a través de publicidad. Otra característica de la atomicidad en el mercado que hace de este un buen ejemplo, es la facilidad que tienen las empresas para transformar los insumos y llevarlos al consumidor final.

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